El trabajo fundamental de la Red está enfocado en la conservación de semillas nativas y criollas que están en peligro de desaparecer, a través del rescate, la preservación, la promoción del uso sostenible, el consumo y la transformación de los alimentos. Trabajamos a través del diseño de sistemas de cultivo agroecológicos, los cuales fomentan un manejo integral de los componentes de la finca en armonía con la cultura, la salud y la naturaleza.
Los guardianes de semillas, desde distintas experiencias de vida y convencimiento, aportamos a un objetivo general: cambiar un modelo de vida destructor de la naturaleza y de los individuos por un modo de vida basado en la solidaridad, la complementariedad y el equilibrio entre los seres humanos y el territorio.
Nuestro trabajo se materializa a través de las siguientes estrategias:
Gran estrategia para recuperar la agrobiodiversidad: se identifican semillas que se están perdiendo o son escasas en una región y uno o más guardianes se comprometen a reproducirlas, conservarlas y dinamizarlas para que más guardianes puedan sembrarlas y consumirlas. Se fijan metas a nivel individual, nodal y de toda la Red — como el rescate del maíz canguil y del romo, tubérculo andino que gracias a los encuentros volvió a manos de los agricultores.
Realizados anualmente en Colombia desde 2002, los encuentros nos permiten intercambiar nuestras semillas y los saberes asociados a ellas. Se presenta la experiencia de cada guardián y se evalúa de forma constructiva el trabajo y la investigación realizada por cada uno.
Seguimiento a las semillas intercambiadas: recepción, catalogación, conservación, historia y destino. Tres mecanismos dinamizan su flujo: el intercambio solidario, el préstamo (con devolución del doble en cosecha) y la venta con precios justos y solidarios. Contamos con un centro de semillas de coordinación nacional en Pasto, Nariño.
Diseño de espacios que respeten todas las vidas posibles, basado en la diversificación de cultivos, la no utilización de elementos tóxicos y la conservación del suelo, los bosques, el agua, la cultura y la economía familiar; fundamentado en la ecología aplicada, el saber ancestral y la observación personal.
Diversidad de conocimiento, en contraste con el conocimiento universal y uniforme: intercambio de saberes entre personas que hacen una práctica y desean enseñarla. Desde 2011 implementamos la Escuela de Diseño Agroecológico con módulos de enseñanza en aulas vivas, desarrollados por guardianes expertos de origen campesino, indígena o urbano.
Venta de semillas nativas y tradicionales de polinización abierta que fomenta la autonomía, la soberanía alimentaria y los derechos campesinos. Incluye un Sistema Comunitario de Confianza: certificación propia que garantiza la calidad de las semillas, con pruebas periódicas de detección de Organismos Genéticamente Modificados.